martes, 13 de mayo de 2014

"¡Mira donde me encuentro!"

Mira donde me encuentro;
aturdido por la vida,
ausente en momentos;
entre licores baratos,
embustes y verborrea.

La tentación me persigue,
durante esta ardua jornada;
donde el Todo existe,
y a su vez, no existe nada;
Aún así nos sentimos,
posesivos y adueñados.

De una ficticia, superficial realidad;
que nos permite creer,
en una absurda, banal necesidad;
vida plena; vida llena de odio y pena;
Discordia, resentimiento;
Jerarquía por argumento.

Mira donde me encuentro,
encarcelado tras las rejas de la frialdad;
Considerando y ya creyendo,
que es una simple y deprimente proyección,
esta puta realidad;

Mira donde me encuentro,
lamentándome, conteniéndose mis ganas;
de no callarme, ni detenerme;
De exaltarme, ni ofenderme;
Ante lo que ignoran, ante lo que callan;

Mira donde me encuentro,
Atraído por la muerte;
caminando descalzo, 
sobre cenizas y rocas ardientes;
La palabra es de fuego;
y lo que se comente;
con respecto al ego.
Cae velozmente caliente,
al suelo frío, bajo la gente.
que fijo lo mira.

¿Dónde me encuentro?
¿Sera acaso la pena? 
¿Sera acaso mi existencia plena? 










viernes, 9 de mayo de 2014

Vine

¿Me permites?
Beber del vino, 
que ocasionalmente,
me espera en esa copa,
que por antojo,
aún esta en tu boca.

¿Me permites?
Beber del vino,
que acompañado vino,
de ancestrales cristales fluidos,
y que por cierto también divinos.


Que jodido tiempo, 
pues, no espera por ninguno.
Si te miro a los ojos, 
percibo tu falacia.
Creo más en la tímida,
retina de bruno.
Que descansa bajo la silla,
en el esferoide donde estoy.
Murmullando voy,
en la trágica urbe.
Empapado de pensamientos,
Vivo, viviendo sin nada que me perturbe.
Disturbios entre cada una,
de mis ideas innovadoras.
Mi ser soñador,
mi mente voladora.
Ignora que en horas,
estaré tendido sin signos vitales.
Empleo mis sentidos,
durante encuentros astrales.
No olvido, divago.
Sueño despierto,
invirtiendo el tiempo,
de cada uno de los vagos.
Me ahorro palabras,
innecesarias obsoletas.
Dialogo conmigo, y mi paciencia.
En una libreta victima,
de mi enferma conciencia.
Más no padece, lo que parece,
la cordura, no me apetece.
A veces; invisible.
Mundo ficticio, realidad ilusoria.
Tergiverso mi percepción,
y aparece digerible.
Niego lo cognoscible,
atracción por lo incognoscible.
Creíble o increíble,
versiones tristes, deprimentes.
Experiencias vacías,
crean monstruos obedientes.
Dependientes "del buen comer",
exhibiciones bucales, anomalías en sus dientes.
Lidio con eso, con todo y más.
Repudio su lógica, su sentirse capaz.
Mi mente veloz, amargada y voraz.
Se embotella, se encierra,
se aleja de la guerra.
Pues, ya hoy, con este clima,
no quiere pensar más.

domingo, 4 de mayo de 2014

Sin prisa cerré los ojos,
y ya no estaba dónde creía,
y, ¿dónde estaba? Ni sabía.
Descubro mi córnea,
y dilatándose, mis pupilas
  oigo voces hablándose, entre 
ellas mismas.
Como si me ignorasen. 
Como si no existiese.

Paseo sarataco,
entre consonantes, 
acentos y también vocales.
Descifrando sentires, 
respondiendo a ignorares.
Pensares que me llevan,
a un plano, no superficial.
Conflicto espiritual,
que autogestiona inconscientemente,
dilema existencial.

Abordo lo sentimental,
de manera abstracta,
auditiva, visual.
Sin rumbo, existiendo.
Camino sin descanso,
mientras gira,
 este mundo siniestro.

En el que divagan, 
ocasiones tediosas y vagas,
donde socializar, es un drama.
Dilemas, acertijos, crucigramas.
Palabras insostenible,
es preferible hacer silencio.
Mi bolígrafo sumiso,
no se rehúsa a lo que pienso.