Sin prisa cerré los ojos,
y ya no estaba dónde creía,
y, ¿dónde estaba? Ni sabía.
Descubro mi córnea,
y dilatándose, mis pupilas
oigo voces hablándose, entre
ellas mismas.
Como si me ignorasen.
Como si no existiese.
Paseo sarataco,
entre consonantes,
acentos y también vocales.
Descifrando sentires,
respondiendo a ignorares.
Pensares que me llevan,
a un plano, no superficial.
Conflicto espiritual,
que autogestiona inconscientemente,
dilema existencial.
Abordo lo sentimental,
de manera abstracta,
auditiva, visual.
Sin rumbo, existiendo.
Camino sin descanso,
mientras gira,
este mundo siniestro.
En el que divagan,
ocasiones tediosas y vagas,
donde socializar, es un drama.
Dilemas, acertijos, crucigramas.
Palabras insostenible,
es preferible hacer silencio.
Mi bolígrafo sumiso,
no se rehúsa a lo que pienso.
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