¡Que en paz descansen los restos
de quien sueña, del noble y el iluso
que sólo los acompañe durante el sepelio
el lamento, y
sus ásperos pensamientos;
Y que rían y que lloren
a su antojo y con indiferencia
quienes asistan a la gélida exposición
de matices grises
y fingiendo, rostros felices;
Quedan y no dan más
que un eclipse de momento
una especie, de aversión
a un sentimiento, aversión
nauseas y como estreñimiento;
¡Y que momentos! .. .
En los que tu voz
enervaba mis sentidos
golpeando mis oídos
cuán fuerte sopla el viento
¡Y que momentos! ..
cuando dejaba escapar mis ansias
y con mis fosas en tu dermis
inhalaba tu fragancia
inhalaba lento;
Que en pedazos descansen
los muros de concretos
Que al alejarnos, aún
nos miraban discretos
junto a la santa maría
bajo la luz tenue
donde te besaba
y voces oía
y en segundos sentía
y creí eras mía;
,...."Como lo cree cualquiera,
aquel o el otro, tantos, la gente corriente
común, todos los días.." las paredes
decían.
No hay comentarios:
Publicar un comentario